La comisión de investigación y las reformas que siguieron pusieron fin al sistema de jefes de mandato (véase el capítulo sobre el periodo colonial). Oriji enumera las consecuencias de la revuelta. Los administradores británicos encargaron investigaciones antropológicas, en particular a M. M. Green y Sylvia Leith-Ross, para que el Gobierno Indirecto se apoyara en el conocimiento de cómo se gobernaban realmente las comunidades igbo. Las mujeres entraron por primera vez en los Tribunales Nativos: por ejemplo, una de trece miembros en Nguru, en Mbaise, tres de treinta en Umuakpo.
Las mujeres siguieron protestando. En diciembre de 1938, en las divisiones de Okigwe y Bende, destruyeron el Tribunal Nativo de Isuochi por causa de los impuestos. En 1947–48, las mujeres de Ngwaland expulsaron a los instaladores de molinos de aceite que amenazaban sus ingresos del procesamiento de almendras de palma; el Tribunal Nativo de Nbawsi fue incendiado y se ordenó a los consejos de grupo que consultaran a las mujeres. En 1956, cuando la Región Oriental gravó a las mujeres con ingresos superiores a 100 libras, más de mil comerciantes de mercado de Aba se organizaron y la ley fue modificada.
Las mujeres con educación entraron en la política de partidos a través del Ala de Mujeres del NCNC. Margaret Ekpo, una mujer efik que vivía en Aba, y Janet Mokelu, de Enugu, fueron elegidas para la Cámara de Asamblea de la Región Oriental en 1961.
Existen incoherencias de fechas en las fuentes sobre la protesta de los molinos de aceite (se dan 1947, 1948 y 1949). Las cifras aquí siguen el relato principal de Oriji y deben tratarse como aproximadas.
Fuentes de este artículo
- Korieh (ed.) 2009, cap. 12 (Oriji), pp. 277–283
- Mba 1982, obra completa
