Lección 1 de 3
Mark y el huevo
Mark y el huevo
Ficción
Mark, un visitante de Chicago, fue al mercado de Eke a comprar un regalo para su anfitriona. Había practicado una sola palabra durante toda la semana: “akwa”, tela.
Se acercó a un puesto y la dijo con orgullo. El vendedor sonrió y le entregó una cesta de huevos.
—No, no —dijo Mark—, quiero akwa para un vestido. El vendedor lo pensó un momento y señaló el puente sobre el arroyo.
Mark lo intentó de nuevo, esta vez más agudo. El vendedor le trajo una bolsita de lágrimas. Bueno, un lamento fúnebre cantado, ofrecido gratis.
Una anciana se rio hasta llorar. —Hijo mío —dijo—, akwa tiene cuatro vidas. Tienes que elegir la melodía correcta. Mark compró la tela. También se quedó con el huevo.
¿Sabías que…?
Akwa puede significar llanto (Alto-Alto), tela (Alto-Bajo), huevo (Bajo-Alto) o puente (Bajo-Bajo).