El Eze Nri era un rey-sacerdote divino cuyo poder era místico y no militar. En la creencia de Nri, derramar sangre era una alu (abominación) que contaminaba a Ala, la diosa de la Tierra; por eso se prohibía a la gente de Nri portar armas. Su esfera de influencia, el Odinani Nri, alcanzó su apogeo entre 1100 y 1400 aproximadamente y abarcó quizá un tercio del país igbo, con ecos entre vecinos como los igala y Benín.
Enviaba sacerdotes especializados —los Ndi Nri u Ozo Nri, reconocibles por sus escarificaciones faciales ichi— que arbitraban conflictos entre aldeas, limpiaban a las comunidades de abominaciones y conferían títulos como Nze na Ozo.
