Dos capítulos de Korieh (2009) abordan cómo leer el libro. Elizabeth Onogwu sostiene que es un híbrido de hecho, oficio y argumento político: el punto de vista alterna entre el testigo en primera persona y una voz editorial; el lenguaje convierte a las personas en “cargamentos” y “paquetes” para exponer la lógica de la trata; y la selección de los hechos (Equiano dice que sus aventuras fueron “considerablemente abreviadas”) sirve a un propósito abolicionista, incluido un argumento económico según el cual África podría ser un mercado para los productos británicos.
Ron Milland describe cómo Equiano actuó como su propio editor y usó recursos para autentificar su historia: un retrato digno como frontispicio, cartas de respaldo añadidas en ediciones posteriores y un capítulo inicial detallado sobre la vida en Eboe. Sostiene que, aun si Equiano hubiera adaptado su origen por razones polémicas, el arte y el argumento permanecen.
Ogbo Ugwuanyi lee a Equiano como una de las primeras voces contra lo que llama la “epistemología del racismo”, la costumbre de partir de una supuesta diferencia entre los pueblos. Señala que Equiano sostuvo que el color de la piel dependía del clima, que los europeos habían sido en otro tiempo “bárbaros” y que la esclavitud corrompe al esclavista.
De ahí se desprenden dos lecciones para los lectores. Primera, la Narrative es una fuente que debe leerse con sentido crítico, como cualquier autobiografía. Segunda, en un libro con miles de detalles sobre una sociedad que no dejó registros escritos propios, Equiano sigue siendo una de las pocas voces del siglo XVIII que hablan desde su interior.
Fuentes de este artículo
- Korieh (ed.) 2009, cap. 5 (Ugwuanyi), cap. 6 (Onogwu), cap. 17 (Milland)
