El capítulo de Ogbu Kalu “Gathering Figs from Thistles” sostiene que las redes de la época de la esclavitud y los antiguos esclavos se convirtieron en conductos inesperados del cristianismo. Las rutas que antes servían para trasladar cautivos llevaron a los misioneros; muchos aro, que habían abrazado la educación misionera, se hicieron maestros y evangelistas después de la Primera Guerra Mundial. Un destacado converso aro, Mazi Nwafor Ogwuma, ayudó a los presbiterianos y al archidiácono Dennis con la traducción de la Biblia al igbo.
La esclavitud marcó a la Iglesia desde sus primeros años. Muchos de los primeros cristianos eran ohu (esclavos), y la conversión ofrecía la libertad. Los cautivos igbo liberados en Sierra Leona formaron una Asociación Igbo y presionaron a favor de una misión en el Níger. En la crisis del Níger de la década de 1890, los misioneros criticaron el trato duro que algunos agentes sierraleoneses daban a los esclavos domésticos. Mientras tanto, los comerciantes aro usaron los boicots de mercado y la sociedad Ekpe como herramientas de resistencia contra las misiones.
La resistencia y la conversión variaron de una región a otra. Las comunidades de Abakaliki y Ezza resistieron a los misioneros hasta cerca de 1937; en el sur, las rutas comerciales de Ubani llevaron las iglesias. Kalu señala que el movimiento de Garrick Braide (1910–39) quemó santuarios en un “encuentro de poder”. Muchas iglesias que antes excluían a los polígamos ahora los admiten.
El argumento de Kalu se construye sobre estudios de caso y estampas de ocho “escenarios” regionales y debe leerse como una interpretación, no como una historia completa.
Fuentes de este artículo
- Korieh (ed.) 2009, cap. 8 (Kalu), pp. 179–201
- Kalu 2003, obra completa
